Brindaremos en algún lugar, cuando no importa.Apolonio de Rodas describió la odisea de Jasón y la de sus compañeros αργοναύτης y desveló la divisa de éstos hombres escasos “vivir no es necesario, navegar, imprescindible”
Será en algún lugar, cuando no importa; recordó la firmeza de los marinos del Argos y el que las epopeyas desprecian el latido del tiempo. Pensó que el acento de lo homérico residía en la certeza de que habrá de ocurrir y coincidió en que, los donde y los cuando no eran sustantivos. No le hubiera importado que fuera ahora y aquí, pensó, pero para alguien experto en la estática del movimiento el cuando, verdaderamente, carecía de importancia.
La imaginación es el privilegio de los vivos; ello permite alterar cronologías, vaciar las estancias, cambiar afinaciones, redecorar espacios. Pensó, que de estar en su mano, sería en el mínimo espigón de ladrillo que se abre al este y que penetra en un agua que duplica el cielo, en el espejo de una breve laguna, donde las moles de granito aportan una dulzura femenina a la gravedad del paisaje. Sería al alba de un día de verano y antes de aceptar que dormir puede ser una opción. Ello requeriría la laocóntica tarea de trasladar un museo, pero, pensó, ¡valdría la pena!.