miércoles, 5 de noviembre de 2008

Espacio-tiempo


Sabía que con sólo concentrarse podría oír los vaivenes de su respiración; recordó que las ecuaciones que describen la relatividad general, habían permitido la teoría de los puentes de Einstein-Rosen, donde los agujeros de gusano facilitaban abreviar las distancias en el espacio-tiempo. Dos puertas y un pasillo eran una longitud inabarcable para un hombre del S. XXI, que cualquier austrolopiteco afariense hubiera resuelto con menos de seis pasos; el precio del progreso, pensó, la física pergeña lo que la ética no permite explorar, a veces pienso que avanzamos hacia atrás, se dijo en el silencio. Fuera la noche era fría, coronada por el cinturón de Orión y la uve de Tauro; las hojas de los ginkos mudaban del verde al amarillo y las grandes superficies decoraban los espacios, con la insistencia de la penosa navidad.
Los puentes de Einstein-Rosen, pensó, y el martillo de Rouco Varela; despejar x.
x= a mañana será otro día, lamento dejar éste como está, pensó. Se dio la vuelta y siguió no durmiendo.