miércoles, 25 de marzo de 2009
Fuera del plano. 47º29'N - 13º02'E
02.21. 38º11' N - 15º33' E.
2 grados a babor. 41º38'29.79" N - 0º53'41.57" O.
martes, 24 de marzo de 2009
Duda 1
No recuerdo cuando empecé a ejercitar la duda, pero es casi tan vieja como mi tiempo. En un principio eran dudas menores pero que en mi niñez cobraban dimensiones trascendentes ¿van al Cielo los peces?, ¿llevan coronilla las monjas bajo la toca?, ¿cuándo sea como mi padre, dejaré de temer la oscura longitud de cada noche?El contacto con los códigos del alfabeto y con las clases de mi primer colegio, cualificaron los espacios sin respuestas; despreocupado de los riesgos de ser devorado por los saurios que antes habitaban el desagüe de la bañera, me instalé en los ¿cómo se reproduce el gusano de la conciencia? o el ¿por qué el triángulo blanco que se podía intuir, donde se unen los muslos bajo una falda, producía violentos cambios en porciones concretas de mi anatomía? Fueron muchos los momentos en los que sospeché, que subir escalones tan solo aumentaba la intensidad del vértigo.
Mi adolescencia, tenía 13 en el 68, fue mecida por Hesse y por Vian, por Whitman y Felipe, por Uccello y Van Goch, por Hölderlin, De Quincy, Borges y Welles, por la mano izquierda de Hendrix, las hortensias de Casadios, los 113 gramos de las latas de Twinnigs y por la rotunda imposibilidad de habitar las certezas. Así ha sido desde entonces; vivir para esquejar la duda y cultivarla.
Saber que no podré saberte, excede a mi nihilismo.
Oniromancia
Toreando en corto, en el espacio crítico de los dos avisos previos y sin haber montado todavía la espada de matar; ajeno a los tendidos, al callejón, a las voces del mozo de estoques y del peón de confianza, que gritan ¡mátalo!; ajeno al resultado de la tarde y a futuros contratos; ajeno a todo aquello que no se circunscriba en la geometría del toro, el trapo y el que gobierna el trapo. Ajeno al rayo que habrá de partirme alguna vez y en algún sitio.Toreo circular, naturales templados y el cite sin alivios; aquí y ahora, tú y yo, pasando de metales, cuerpo con cuerpo, mezclándonos las sangres, la que cada uno a obtenido del otro en buena lid, vamos allá, los dos y hagamos algo grande que finalmente nos pierda a cada uno. Vente y da todo lo que tengas; vacíate o vacíame, esto queda entre nosotros. Soñaba, pensó, en los picos de la vida que casi nadie escala por puro pánico escénico; hubiera jurado sentir la arena de su boca en mi boca, se dijo con decepción. Arrancado de los mundos de la ensoñación por esa voz sin rostro que anuncia las paradas, una tras otra y otra, en la insufrible cafetera de un tren de media distancia en la España interior. Por la ventanilla desfilaban las formas del otoño a contramarcha y en el desvencijado asiento de enfrente, la torda veinteañera vestida de matar, pasada de crema base y de First eau de parfum de Van Cleef & Arpels, escaqueado a una madre con más gusto; ofreciendo la palabrera exuberancia de un 110 de copa, a la admiración de albañiles y de mozos de cuerda. Joder tía, pensó, otra mujer sinécdoque, otra metonimia cutre de las tetas por todo el ser; cerró los ojos con el alivio que ofrece el inhibirse en batallas impropias. Buscó entre los cortafuegos del cerebro un rápido antídoto para tan torpe veneno y regresó a donde estaba antes, a la opuesta metonimia, aquella en el todo modela el territorio que define las partes: unos ojos grandes que establecen las exactas coordenadas de un rostro armonioso, que apetece tomar entre las manos, para peinar sus cejas con los dedos pulgares y una boca digna de cualquier naufragio, de torear en corto, de poder a poder.
viernes, 13 de marzo de 2009
Ἴκαρος
En las grandes batallas se levanta polvo; ello resulta inevitable. La vida debiera ser un estruendo formidable, continuo, sin tregua, donde el brillo del cabello y todas las texturas estuvieran permanente amenazadas por la lluvia, feliz, de los escombros que produce la intensidad. Y sin embargo, habitamos la más estéril de las limpiezas, donde la amenaza de contagio se reduce al tedio de vidas circulares, que ignoran el crecimiento en espiral. En la parábola del asno que mueve la muela del molino, encontramos la seguridad de lo previsible y la mansedumbre de anodinas certezas, donde la caída de Ícaro produce más temor, que asombro por la altura de su envidiable ascensión. Volar cometas no levanta nuestros pies de la tierra y las mitologías no sustituyen a la vivencia. En las grandes caídas se levanta polvo; real, maravilloso, irrenunciable.
martes, 10 de marzo de 2009
"No es olvido."
He sabido que no es olvido lo que mueve tus silencios, ello te ensancha. Pasado mañana, día 12, cumpliré 19.724 días, 54 años, descortezando la tierra. A estas edades uno debiera haber alcanzado una cierta sabiduría; Sócrates invirtió 71 años para llegar a saber que no sabía nada, me ampara en ello cierta defensa.1.183.440 horas han alumbrado todo aquello que resulta inenarrable y cuanto me he acordado de olvidar; el saldo es desbordante entre las anáforas y las aporías. Múltiple, plural, poliforme, perpetuo mortadelo, sé también que no sé; persigo la ataraxía y huyo del tedio.
No es olvido lo que desequilibra las que veces que te pienso y que lo digo; nada es mejor por que sea enunciable.
Poligrafía: Me gusta saber de ti.
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