lunes, 13 de abril de 2009

Heaven Stood Still

Quienes deciden adentrarse descalzos en el tapiz de brasas de unas oposiciones, pertenecen a dos clases de individuos; los que tiene un currículo idéntico a sus recientes compañeros de estudios y los que, tras una dilatada estancia en la práctica profesional, deciden abrazarse a la vida sin sobresaltos que ofrece el funcionariado. Los primeros planifican la arquitectura de los temas en atroces calendarios, donde el tiempo que requiere una caña o un polvo corto, queda abducido por las liniaturas de los rotuladores fluorescentes y las promesas de un mañana estable, e inevitablemente proclive a la anestesia de toda vitalidad. Los segundos, abandonan el barco sin ningún remordimiento, cada vez que suena el teléfono o completan las existencias de la nevera cuando tocaba aquello de la espesa Constitución. Los primeros se transforman en cartujos y otorgan a cada fracción del tiempo exactas metas que se deben cumplir; unos ignoran cuando oculta la puerta y tienden a tornarse grises y perder la color, otros abandonan la silla para breves periodos de gimnasia, y evitar con rítmicos movimientos, los cambios que en el tipo produce la estricta observancia opositora; ¡que el dios de los chupitos los confunda y el de los besos con lengua los disperse!

Los otros, los que barajan las hojas de los temas con aparente dedicación tras ocho horas de trabajo, merecen el respeto de la gente cabal en un episodio de locura transitoria del que nadie estamos exentos, ¿quién no tiene un día malo o está libre de una fatal ventosidad mientras se viaja en un coche cerrado?

Es de noche y la luna mengua, los otros, con la dosis exacta de café, están en el segundo repaso de los 35 temas; no han hecho en esta vida otra cosa que estudiar y, acaso en los veranos currar en Tele pizza™, pero tú no, tu existencia ya no se puede encuadernar en solo volumen, y eso, querida, vale cada cicatriz. Algunos renunciamos a medirte en esa vara. Es de noche, decía y la luna mengua mientras Willy de Ville interpreta sugerente su “Heaven Stood Still”