jueves, 23 de julio de 2009

Los Sentauros

Son seres mitad humano y mitad silla. Habitan las templadas regiones del sur, donde moran en grupo a la sombra de acacias e higueras. Dedican sus jornadas al examen profundo de asuntos numerosos, los Sentauros hacen exhaustivos seguimientos de los políticos de la República y de los éxitos de los atletas en los estadios; paladean el elegante paso de cualquier mujer y componen para ellas audaces rimas, no exentas de cierta picardía; trasiegan con ritmo alegre añosos vinos y frutos de la mar, tras lo cual se abandonan a largos periodos de silencio en que se diría que permanecen dormidos. Las Sentáurides prefieren dedicar su devoción a las fluctuaciones del afecto entre la aristocracia; a los cambios de fortuna de las gentes más célebres; a vigilar el celibato de las Vestales y a marcar los criterios que regirán el largo de las togas, ya que como es justa fama, están versadas en cualquiera de las materias; gustan de mantener una rítmica ingesta de rosquillas y hojaldres, hechos en casa y con productos que no pueden engordar; pese ello algunas llegan adquirir el volumen principal de una mesa camilla.
Sentauros y Sentáurides son apacibles y generosos, gustan de prestar ayuda al viajero y compartir sus alimentos con quien de ellos tenga necesidad, por lo que son amados de los Dioses.