sábado, 23 de marzo de 2013

21.183



Desde mi biblioteca, orientada al suroeste, Canis Mayor  es ahora una constelación casi velada por inoportunos tejados y el exceso de luces de la plaza; sobre la tejas solo percibo el cuello y la cabeza. A la velocidad que el horizonte digiere al mayor de los canes, a Sirius le queda un minuto en mi ventana. Betelgeuse me permite precisar los jirones de Orión y es primavera y apetece abrirle los balcones a la noche. Me he puesto en el vaso un chupito de Don Julio y en el reproductor la banda sonora de Southern Comfort que escribió Ry Cooder en el 81; en que despida a Sirius voy a tumbarme en el suelo a oscuras y a contemplar el orto y el ocaso de astros que solo brillaron  en mi planisferio. Acabo de cumplir 58 y en 21.183 noches caben muchas estrellas.